La verdad: Para tener éxito, necesitás comprender que no saber cómo hacer algo… no determina ¡para nada! que seás capaz o no.

Si alguien se me acerca y me dice: “¡Quiero! Pero no se cómo hacerlo”

Yo le respondo: “Yo te enseño cómo hacerlo”

Si me dicen: “¡Quiero! Pero no sé si soy capaz.”

Yo le respondo: “Yo te demuestro que sos capaz y luego le enseño cómo hacerlo”

Pero si me dicen: “No sé si puedo y no quiero hacerlo.”

Yo le respondo: “Entonces no hay nada que yo pueda hacer.”

Por lo tanto:

Me voy a permitir decir algo muy fuerte pero que verdaderamente creo:

El primer paso para el cambio, es el reconocer nuestras propias pendejadas.

Y con pendejadas me refiero a nuestras creencias de que no queremos porque:

  • No somos capaces
  • No podemos cambiar
  • No tenemos el coraje para salir de nuestra zona de confort.

Lo sé, lo vivo y lo veo en mis coachees; personas comprometidas con ellas mismas y su crecimiento personal, que trabajan fuerte ¡muy fuerte! por sus metas:

¡Sí se puede!

¡Sí podemos!

Lo que necesitamos; más que nuevas oportunidades o nuevos comienzos, es cambiar nuestra mentalidad.

Miralo de esta forma… es más eficiente enfocar toda nuestra energía en generar ideas y pensamientos potenciadores, en lugar de juzgar y sobre-analizar circunstancias o decisiones del pasado.

Es hora de poner un límite al análisis de “lo que nos pasó” y enfocarnos en “lo que vamos a hacer de ahora en adelante”.

Esta es mi perspectiva:

El hecho de no estar donde deseamos estar ¡es suficiente motivación para decir QUIERO y claro… ¡buscar la manera de lograrlo!

Comprometámonos más con nuestros sueños y menos con nuestra zona de confort.

Así es que:

  • Identificá lo que deseás y convencete de que podés obtenerlo.
  • Clarificá a dónde querés ir y creé realmente que podés llegar ahí (pues sí podés hacerlo)
  • Buscá el primer paso (el primero de cien pasos) y da ese primer paso visualizando únicamente el segundo y tercero… no te calentés la cabeza con el paso 90… 91 o 99.

*Notas: Es probable que no tengás las herramientas adecuadas para poder visualizar o comprender esos pasos tan adelantados en el proceso de cambio. Es muy posible que en tu paso número 20 colectés las herramientas para los pasos cercanos al 30 y así… ¿Me explico? El mismo camino te presentará retos que te prepararán para los siguientes pasos ¡Confiá! Así es esta vida de interesante. Nos pule a través de experiencias para que estemos preparados para las siguientes experiencias.

  • ¡Por favor! Reconocé si ocupás ayuda para dar el segundo o quinto… o décimo paso. Y claro. ¡Pedí ayuda!

*Notas: Pedir ayuda es de valientes, exitosos y progresistas. Ellos deciden creer que sí es posible y hacen lo que tengan que hacer para obtener herramientas y conocimientos específicos para seguir dando pequeños pasos. Ellos deciden nunca trabarse y eligen asesorarse y pedir ayuda… constantemente.

Te aseguro también, que al dar tus primeros pasos, obtendrás guía y apoyo de personas que van un poco más adelante que vos, tu auto-confianza y auto-estima aumentarán y comenzarás a tomar acciones inspiradas en tu propio criterio e intuición.

Reconocé de una vez por todas que la pregunta “¿cómo lo voy a hacer?” con frecuencia nos impide soñar, pues el no saber cómo hacerlo nos hace erróneamente asumir que no somos capaces…

Quitá tu pie del pedal del CÓMO y pisá en el pedal del ¡QUIERO! Afirmá: “¡Quiero y sé que puedo lograrlo!” Luego, en este estado empoderado realizá la pregunta potenciadora:

“Entonces ¿Qué tendría que hacer para lograrlo?”

¡La mente es poderosa! Si la auto-afirmás con confianza así como con amor propio y posteriormente la retás con preguntas potenciadoras, ella comenzará a proveer opciones y nuevos caminos.

Adelante, hacé una prueba. ¡Es gratis! 😉

No tenés nada que perder y mucho que ganar)

¡Creé que es posible, soñá y observá como volás!

Acá te dejo una reflexión para que condicionés tu mente en positvo e iniciés el cambio con una mentalidad poderosa:

“Decido creer que es posible para mi.

Elijo afirmar que quiero y puedo.

Estoy dispuesto a liberar viejos hábitos y creencias rígidas.

Mi fortaleza interna es capaz de cambiar todo lo que desee.

Escojo generar y mantener nuevos pensamientos potenciadores.

Elijo cambiar y decido comenzar ¡Ya! ¡En el aquí y el ahora!

Creo en mi propio poder de cambiar.”

Recordá: Sos lo que hacés diariamente, no lo que decís que vas a hacer.

Con Amor y Luz,

Mariela –Tu Coach de Amor Propio.

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