¿Conocés estas 2 GRANDES mentiras?

“Si me hago lo suficientemente pequeño no despertaré celos”

“No debo brillar para no hacer a otros sentirse mal”

La verdad: Estás siendo injusto y muy cruel no solo con vos sino con el resto del mundo si no te permitís brillar tanto como podés. ¿Por qué? Por que nos estarías privando a todos de tu manera exquisita y única de agregar valor al mundo y por ende nos estarías afectando profundamente porque estarías bloqueando nuestro propio crecimiento también.Todos estamos conectados. Si vos brillás, iluminás mi camino. Si yo brillo, ilumino el tuyo.

¿Sabés? La gente ahí afuera, que responde con celos o negatividad ante nuestro brillo tiene mucho trabajo que hacer en ellos mismo. Hacerte pequeño o contener tu brillo jamás ayuda a otros a sentirse mejor. Más bien:

  1. Hace que ellos se crean su propia mentira.
  2. Hace que vos te auto-sacrifiqués por personas que (sinceramente) no te valoran y no te merecen.
  3. Hace que vos “no le funcionés” a este mundo. Pues “pequeño y sin brillo” no agregás valor.

Vos tenés una gran responsabilidad con vos mismo… y esta es: darle rienda suelta a tu máximo potencial, celebrar quien sos y experimentar las alegrías de tus éxitos.

Exploremos lo contrario por un momento…

Traé a tu mente la última vez que sentiste celos o envidia por otra persona. Cuando tu cruel ¡muy cruel juez interno! hizo una comparación, haciéndote sentir “menos que”.

¿Sabés qué? Estos “celos y envidias” son un indicador del trabajo que tenés que hacer en vos mismo. ¿Sentís celos del gran físico de tu colega? Bajo esos celos descubrirás que anhelás la motivación y disciplina para lograr ponerte en mejor forma. ¿Sentís celos por el éxito económico de tu hermano? Parece que tenés trabajo que hacer para traer más “frijoles” a casa.

¡Esta es la verdad de la envidia! El envidiar a otro, indica un deseo oculto y por ende una oportunidad de crear un cambio positivo en tu vida. Indica el trabajo que vos tenés que hacer en vos mismo. ¡Y claro! Cuando otros están celosos de vos, es una señal del trabajo que ellos necesitan hacer en ellos mismos.

Una nota acerca de brillar: He encontrado que nuestro “cruel juez interno” (nuestra voz interna llena de miedos y sabotajes) piensa que para brillar debemos convertirnos en insoportables, altaneros y arrogantes. La verdad es completamente distinta. Cuando dejás que tu verdad y máximo potencial se active y brille, no es desde un lugar egoísta y auto-centrado, sino de un lugar sagrado de tu alma, un sitio radiante. Se siente honorable y real, no inflado y sobre-saturado.

Se trata de conectarte con la verdad de tu máximo potencial para agregar valor verdadero a este mundo e inspirar a todas las personas en tu camino.

¿Convencido? Entonces, ¿Listo para un reto?

-Primero, señalá todas las situaciones en las que vos habitualmente te contenés y escondés tu luz.

-Notá quién te rodea en esas situaciones cuando te encogés, escondés o contenés. (¿Estás en casa con tu hermano? ¿Estás con ese compañero de trabajo en particular que siempre suele tener una actitud “difícil”?) Notá el impacto que tus hábitos tienen en quienes te rodean. ¿Los notás sintiéndose mejor al contenerte? Mirá profundamente aquí… ¿Que vos opaqués tu brillo está ayudando a los demás?

-Ahora señalá las situaciones en las cuales solés brillar con fuerza. (Recordá, esto no es acerca de ser egoísta o arrogante. Se trata de la luz dentro de vos brillando, inspirando y agregando valor. ¿Quién te acompaña con frecuencia en esas situaciones radiantes? (¿Estás con tu pareja? ¿Con tu tía Ana, la que ama escuchar de tus éxitos?)

-Notá el impacto en los demás cuando brillás con fuerza. ¿Celebran con vos? ¿Tu energía positiva inspira a los demás?

-¿Cuál es tu versión particular de brillar? (¿Es tu energía contagiosa de positivismo? ¿Es bailar en el medio de la pista para celebrar tus logros? ¿Es gritar “¡Sí!” a todo pulmón en un pasillo?)

Y bien… por supuesto que no te voy a dejar ir así no más. Requiero que generés un compromiso conmigo:

Comprometete a brillar en una de las situaciones en las que normalmente escondés tu luz. Retate a vos mismo a cambiar este hábito, un momento a la vez y notá el impacto.                

Afirmación para condicionarte en positivo: ¡Yo celebro, yo irradio, yo inspiro, yo brillo con alta intensidad y al hacerlo doy a los otros permiso para hacer lo mismo!

Con Amor y Luz,

Mariela –Tu Coach de Amor Propio

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